CAMINAR

Caminar es la actividad humana más natural de todas  y la actividad física más simple, que menos cansa y que más personas pueden realizar.

Cuando caminamos movilizamos, al mismo tiempo, el mayor número de músculos, que además son los que más calorías consumen:

Los cuádriceps que son los músculos más grandes del cuerpo y levantan e impulsan el muslo y las piernas hacia adelante, los isquiotibiales (parte posterior del muslo), los glúteos, los abdominales que se contraen en cada paso adelante, los gemelos y otros músculos secundarios como los de la pelvis, los tibiales anteriores, los de brazos y hombros.

Caminar es de las actividades físicas que más adelgaza siempre que la persona lleve un ritmo acelerado y no se detenga, además es la única actividad física que la persona con sobrepeso puede practicar sin riesgo.

Caminar es la actividad física que mejor protege frente al envejecimiento: incide sobre el sistema circulatorio, respiratorio, hormonal, mental (con la secreción de endorfinas del placer y la serotonina como antidepresivo), óseo y muscular.

¿CUÁL ES LA MEJOR MANERA DE CAMINAR?

Andar a paso ligero, en forma de alerta (como si se tuviera que ir a recoger un paquete antes de trabajar, y no hubiera tiempo que perder) en la zona de Resistencia Aeróbica.

Otros consejos:

1)      Andar a Paso Digestivo: andar justo después de comer aumenta en un 30% el gasto calórico.

2)      Andar pensando en los músculos de atrás: quiere decir que cuando se anda, sólo pensamos en los músculos anteriores, por lo que solo se trabajan estos (cuádriceps, abdominales y tibial anterior, …) olvidando los posteriores (glúteos, parte posterior del muslo,…). Por ello, cuando el pie finalice su paso hacia delante, se debe mantener en el suelo forzando como una contracción del glúteo, y del músculo de detrás del muslo. Así se trabaja la parte posterior olvidada.

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3)      Caminar en posición erguida: con la cabeza alineada con el pecho y el cuello bien estirado. Además los hombros liberados hacia atrás y hacia abajo.

Texto basado en el artículo de:

FERNÁNDEZ ROMERO E. (2015). “El ejercicio en la práctica diaria de la medicina ¿Qué, cómo, cuándo y por qué?” en Revista Científica de la Sociedad Española de Medicina Estética (2015). Núm. 43, Abril -Junio 2015. p. 24- 32