Hace unas semanas escribíamos en este mismo blog sobre uno de los tratamientos estrella de los últimos años. El lipoláser, un tratamiento poco invasivo que permitía tratar pequeñas zonas de acumulación de grasa para mejorar de manera notable nuestra figura sin tener que recurrir a la cirugía plástica tradicional.

El inconveniente que comentábamos entonces era entender para qué tipo de casos está plenamente indicado este tratamiento, evitando frustraciones por parte del paciente, y asegurando que el resultado final fuese el esperado. Para todo centro médico es fundamental disponer de imágenes , que al margen de la mejor de las explicaciones, permita hacer entender al futuro paciente que es lo que puede esperar del Lipoláser y para que está indicado.